Autocuidado Psicoterapeuta
Como profesionales de la salud mental se nos hace fundamental el apoyo, contención y orientación profesional para manejar las complejidades de nuestro trabajo.
Es importante no solo hablar de autocuidado, sino también del cuidado colectivo, que puede venir de colegas, supervisores, y personas en nuestra red (familia, amig@s, parejas, etc).
Uno de estos espacios es la supervisión clínica la cual es esencial, pues proporciona un espacio para reflexionar sobre el trabajo clínico, recibir retroalimentación constructiva y abordar cualquier dificultad que puedan enfrentar.
Pero no nos podemos quedar solo en la supervisión. Necesitamos espacios de desahogo, de descompresión, de reflexión sobre la persona del terapeuta y de contención. En un espacio donde no nos sintamos juzgad@s, sino escuchad@s y vist@s en nuestro sentir.
Es importante que nos planteemos cómo nosotr@s y los espacios en los que participamos, nos pueden facilitar (o entorpecer) el establecimiento de límites saludables en nuestra práctica, y poder potenciar la búsqueda de actividades de ocio y recreación en nuestro cotidiano vivir.
En ILPS contaremos con distintos espacios para propiciar el cuidado y autocuidado.
Por un lado, talleres formativos y experienciales sobre la persona del terapeuta. Se realizarán actividades para potenciar la alianza terapéutica, para entender por qué ciertas temáticas nos resuenan más que otras, y cómo encontrarle sentido a nuestro trabajo.
Por otro lado, espacios de distensión y contención llamados “Desahogo terapéutico”, para reflexionar y compartir experiencias relacionadas a nuestro quehacer. Por ejemplo, la dificultad para trabajar con ciertas temáticas, las dificultades con el cobro, la relación con otr@s profesionales, etc.
Si tienes cualquier consulta o quieres proponer un taller, nos puedes escribir a contacto@ilps.cl